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lunes, 21 de febrero de 2011

FAMILIA IV (BERNARDO ATXAGA)

(Shola, mezcla de pekinesa y fox terrier, 
habla de lo que le gustaría tener)


Me gustaría tener un secreto muy gordo,
uno de esos que no se pueden contar
pero que se notan.
Y que la gente dijera: No, Shola no es
lo que parece, guapa, inteligente etcétera,
sino que tiene un secreto muy gordo,
O sea, que es misteriosa.




















(versión del autor)

domingo, 20 de febrero de 2011

FAMILIA III (BERNARDO ATXAGA)


(Ainhoa se pasea)

Nadie representaría este sol sábado tarde
como un tigre con la boca llena de fuego,
ni como una bombilla grande, ni siquiera
los párvulos de la escuela, tan pequeños.

Este sábado el sol es una bolsa, por la tarde,
con muchas campanillas y caramelos dentro;
sus rayos bisbisean en el cielo, al girar
como los radios de una bicicleta nueva.

Y las chimeneas de las fábricas duermen,
la gente charla de fútbol, la ropa blanca
flota en los tendederos de las ventanas;

(Y Ainhoa se pasea por estas dulces calles
con un vestido de vainilla y fresa.)










(versión del autor)

sábado, 19 de febrero de 2011

PERDONA, CRAVAN (BERNARDO ATXAGA)


Para cuando Francis Picabia disputó en Barcelona
el campeonato mundial de boxeo,
ya todas las cosas estaban dichas seguramente por
Ejemplo: En los viajes largos se quiebra el corazón
de los trenes mercancías
todos los maquinistas lloran al pasar por Akra.


Sabemos al menos très normal très normal
que no es posible hablar en primera persona,
y leemos cada día el nombre de los cimientos
de la felicidad doméstica: Congratulations,
congratulations por esos fantásticos yogurths,
congratulations por esa ropa sin arrugas,
congratulations por los miles de cocidos a nuestro alcance,
sinceramente congratulations, congratulations for me,
congratulations for you, congratulations para todos.


Y ya lo dijo el viejo Ezra hace mucho tiempo, clichés,
siempre clichés, o chicles de cualquier sabor,
Orange, Citron, Dragón es nuestro campeón.
O como dices tú, ella es la más bonita, la quiero mucho,
O-nou O-nou nos respondió Malone
Por decir algo y metiendo el morro
hasta el fondo lo más profundo;
y yo también puedo repetir algunas palabras:
El caso del hombre que al salir de casa
perdía el culo buscando caminos buenos y secretos,
un gran tema para una película en tecnicolor;
y efímera la fantasía del cigarrillo de boquilla dorada
en Nueva York, y en todos los sitios de Nueva York, O-nou,
O-nou, qué tal, comantalevu, etcétera etcétera.




(versión del autor)








viernes, 18 de febrero de 2011

EL ERIZO (BERNARDO ATXAGA)

El erizo despierta al fin en su nido de hojas secas,
y acuden a su memoria todas las palabras de su lengua,
que, contando los verbos, son poco más o menos veintisiete.

Luego piensa: El invierno ha terminado,
Soy un erizo, Dos águilas vuelan sobre mí;
Rana, Caracol, Araña, Gusano, Insecto,
¿En qué parte de la montaña os escondéis?
Ahí está el río, Es mi territorio, Tengo hambre.

Y vuelve a pensar: Es mi territorio, Tengo hambre,
Rana, Caracol, Araña, Gusano, Insecto,
¿En qué parte de la montaña os escondéis?

Sin embargo, permanece quieto, como una hoja seca más,
porque aún es mediodía, y una antigua ley
le prohibe las águilas, el sol y los cielos azules.

Pero anochece, desaparecen las águilas, y el erizo,
Rana, Caracol, Araña, Gusano, Insecto,
Desecha el río y sube por la falda de la montaña,
tan seguro de sus púas como pudo estarlo
un guerrero de su escudo, en Esparta o en Corinto;

Y de pronto atraviesa el límite, la línea

que separa la tierra y la hierba de la nueva carretera,
de un sólo paso entra en tu tiempo y el mío;
Y como su diccionario universal
no ha sido corregido ni aumentado
en estos últimos siete mil años,
no reconoce las luces de nuestro automóvil,
y ni siquiera se da cuenta de que va a morir.




(versión del autor)





miércoles, 16 de febrero de 2011

LAS CEBRAS Y LA MUERTE (BERNARDO ATXAGA)


Éramos ciento cincuenta y siete cebras
corriendo por la llanura seca
y yo iba detrás del veinticuatro,
del veinticinco y del veintiséis,
delante del sesenta y del sesenta y uno,
y de pronto saltando nos adelantaron
el ciento dieciocho, el ciento diecinueve
y el ciento veinte diciendo "río", "río",
y el veinticinco repitió "río", "río"
y de pronto nos alcanzó el ciento treinta
y también nos adelantó saltando,
y el veinticinco giró hacia la izquierda
por delante del veinticuatro y del veintiséis,
y de pronto vi el sol en el agua del río
brillando con brillantes salpicaduras,
y el ocho y el nueve pasaron a mi lado
corriendo en dirección contraria
con la boca llena de agua y las patas
mojadas y el pecho mojado
y diciendo "adelante", "adelante"
y me crucé de pronto con el cinco y el siete
que también corrían en dirección contraria
pero diciendo "cocodrilos", "cocodrilos",
y luego pasaron el seis, el treinta y el doce
y todos dijeron a coro "cocodrilos",
y bebí agua, bebí agua brillante
de brillantes salpicaduras,
"un  cocodrilo" gritó el veinticinco,
"un cocodrilo" repetí reculando
y corriendo en dirección contraria,
y me crucé de pronto con el ciento cincuenta
y el ciento cincuenta y uno,
"cocodrilos", "cocodrilos" dije
con la boca llena de agua y las patas
mojadas y el pecho mojado
y seguí corriendo por la llanura seca
detrás del veinticuatro y del veintiséis,
delante del sesenta y del sesenta y uno,
y había de pronto un hueco
entre el veinticuatro y el veintiséis,
y de un salto de pronto ocupé el hueco.
Éramos ciento cuarenta y nueve cebras
corriendo por la llanura seca,
y delante de mí iban el doce, el trece
y el catorce, y detrás de mí
el cuarenta y tres y el cuarenta y cuatro.





martes, 15 de febrero de 2011

37 PREGUNTAS A MI ÚNICO CONTACTO AL OTRO LADO DE LA FRONTERA (BERNARDO ATXAGA)

 







Dime, ¿Es feliz la gente allá al otro lado de la frontera?
Encuentra su amor respuesta en un veinte o veintidós por cientos de los casos, o como aquí
son mudos los teléfonos, corazones desiertos noche tras noche
corazones desiertos en la última habitación del laberinto?

¿Hay en vuestro reino, entre vuestros territorios, algún lugar
llamado Greenland o Groenlandia? ¿Son sombríos sus valles?
¿Hay gasolineras de la compañía Shell? ¿Se acercan las mariposas hasta las conchas amarillas? ¿Ni aún en invierno?
¿Nunca existió allí un espía llamado Cenizas?

Dime, ¿Es feliz la gente allá al otro lado de la frontera?
¿Nunca soñáis con cangrejos? ¿Y con niños ciegos?
¿Os acordáis alguna vez del ciclista Tom Simpson, de cómo se asfixió en el Aubisque? ¿Qué me decís de la imagen de su maillot
como una tabla de ajedrez rota sobre la gravilla? Al otro lado de la frontera, ¿protege la hoja al fruto?
¿Hay fresas?

¿Tienen los peces abisales presentimientos
acerca del sol? ¿Saben distinguir la palabra Luz de la palabra Sombra?
Aquellos que al tomar el tren, desaparecieron en la transparencia de la tarde,
¿Hasta cuándo conservaron la ilusión de que podrían quedarse?

Se me ha dicho que para los pájaros no hay otro destino que el viento
y que hay barcos que jamás alcanzarán un puerto.
Cuando vosotros habláis del destino, ¿A qué os referís exactamente?
¿A las ventajas de un trabajo seguro? ¿Quizás a lo que se come con salsa de naranja?
¿Nunca rezáis por las caravanas del desierto?

¿Son muchos, sois muchos los habitantes del otro lado de la frontera?
Esta gente que veo todos los días por la calle, ¿vive allá?




(versión del autor)